Un respiro para Nuevo León
Sección Editorial
- Por: Miguel Flores
- 05 Marzo 2025, 01:41
Si todos somos parte del problema, todos debemos ser parte de la solución. Ese ha sido el lema del gobierno del estado, y durante los últimos tres años hemos podido ver los resultados con la vacunación transfronteriza, cómo se resolvió la crisis del agua y las reparaciones de los daños causados por la tormenta Alberto. Pero, como cada invierno, la nata sobre nuestras montañas nos recuerda uno de los temas que no debemos soltar: la calidad del aire. La respuesta a quién es el responsable de resolver el tema de la contaminación del aire en nuestra área metropolitana ha sido motivo de mesas y protestas durante años.
Tanto el estado, los municipios como la federación se echaban la bolita unos a otros, y, como de costumbre, quienes la llevaban eran los trabajadores, los estudiantes y las familias que salían a la calle todos los días. De ahí que, históricamente, las propuestas y las acciones en esta materia vengan en gran parte de la propia sociedad civil.
Hoy, Nuevo León cuenta con una Secretaría de Medio Ambiente, la primera en la historia del estado, que se ha dedicado a trabajar en lo que por ley le corresponde al gobierno, y al mismo tiempo, ha cubierto lo que le compete a los municipios y ha llegado a acuerdos con el sector industrial, como tendría que hacer la federación.
Sin embargo, así como no habría sido posible combatir la crisis del agua sin el apoyo del gobierno federal y no se habría logrado la efectividad en las acciones para proteger a la población de la tormenta Alberto sin los municipios, no hay forma de ver los resultados que queremos en la calidad del aire si no trabajan los tres niveles en conjunto.
Por eso, el viernes pasado presenté un exhorto a la Secretaría de Medio Ambiente para volver permanente una mesa que se enfocara sólo en este tema. Esa mesa se convirtió, hace unos días, en la firma de un compromiso para mejorar la calidad del aire entre el estado, la federación y los 18 municipios del área metropolitana de Monterrey.
De esta mesa salieron acuerdos importantes en cada orden de gobierno. Los municipios estarán a cargo de reducir las emisiones vehiculares, reducir emisiones de negocios y realizar inspecciones para el cuidado de parques, ríos y arroyos.
El estado seguirá reduciendo las emisiones de pedreras, asfalteras, concreteras y vehículos de carga, pero ahora será con pena máxima; es decir, automáticamente se clausurarán.
Y, por parte de la federación, se tuvo el compromiso de reducir las emisiones de la gran industria, mejorar la calidad de los combustibles industriales y vehiculares, reducir las emisiones de la refinería y revisar sus procesos.
Además, se definieron dos acciones en conjunto: emisión de alertas ambientales entre los tres niveles de gobierno y modificar la Ley Ambiental del Estado para la creación de la Comisión de Ambiente Metropolitana, de modo que así los trabajos en pro del medio ambiente avancen más rápido.
El nuevo acuerdo de colaboración entre el Ejecutivo y los municipios arrancó con el pie derecho, y el Congreso no puede quedarse atrás. Debemos buscar los espacios para reunirnos con la Secretaría, definir la estructura de la nueva Comisión y empezar a facilitar el avance de estas propuestas para que lo que resulte de aquí permita que Nuevo León respire aire más limpio.
Porque hoy vivimos en una realidad donde ya no se trata de qué mundo le dejaremos a las siguientes generaciones, sino en qué mundo estamos viviendo nosotros y cómo podemos hacer que nuestros hijos vivan mejor.
Compartir en: