Recientemente, sucedió un hecho en el Senado que refleja un descarado encubrimiento por parte de miembros de MORENA a la corrupción de sus compañeros.
Lilly Téllez, senadora, en una sesión, acusó públicamente a dos senadores de Morena de no dar a conocer el destino de miles de millones de pesos.
En ese momento, el presidente del Senado, miembro de Morena, Fernández Noroña, trató de callar a la senadora Lilly Téllez. Empezó a repetir en voz alta por su micrófono: “Ese no es tema, ese no es tema”, para que no se escuchara la denuncia de la senadora.
Los senadores señalados como responsables de esa desviación millonaria, se quedaron callados ante esa acusación; no la desmintieron, cumpliéndose el dicho que dice: “El que calla, otorga”.
Datos dados a conocer por 762 auditorías realizadas por la Auditoría Superior de la Federación reportaron gastos por más de $32,000 millones de pesos sin aclarar en diversas empresas y dependencias estatales del gobierno de Morena hasta 2022:
- Segalmex (antes Conasupo), $15,000 millones de pesos.
- Pemex, $799 millones.
- Tren Maya, $785 millones.
- Alcaldías de la CDMX,$407 millones.
- Comisión Federal de Electricidad, $121 millones.
- Refinería Dos Bocas,110 millones.
- Aeropuerto Felipe Ángeles, $14 millones.
- Gobernadores de Morena, $12 millones.
A la fecha, solo se ha aclarado el 10% de esos gastos.
En cuanto a los miles de millones repartidos entre los pobres, hay quejas de que los repartidores pedían firmar a los pobres receptores de esas ayudas por cantidades mayores a las que realmente les entregaban.
Esos hechos, “olvidados” y callados por el actual gobierno de Morena, lo hacen cómplice de la corrupción del anterior gobierno de Morena.
Si el actual gobierno de Morena, que preside Claudia Sheinbaum, no quiere pasar a la historia como encubridor de uno de los desvíos de recursos más cuantiosos del México moderno, debe retomar los resultados de las auditorías de la ASF y castigar a los responsables de esos multimillonarios desvíos.