El secretario de Medio Ambiente del Gobierno del Estado, Alfonso Martínez Muñoz, previo a la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a la entidad, dio a conocer una carta fechada el 10 de febrero y firmada por la subsecretaria de Regulación Ambiental, Mtra. Ileana Villalobos Estrada. En dicho comunicado, la funcionaria federal es clara en su postura de que el Gobierno Federal va a intervenir en el Estado para atender el problema de la contaminación y explica las acciones a realizar.
Por primera vez, la Secretaría de Medio Ambiente del Gobierno Federal toma las riendas del grave problema que afrontamos en la Zona Metropolitana de Monterrey y traza las líneas de acción para lograrlo. Como primer paso, la subsecretaria informa al secretario estatal que llevará a cabo un estudio para conocer las fuentes contaminantes y los niveles de emisiones de cada una de ellas. Este estudio ya lo había anunciado, en semanas previas, la Presidenta en una mañanera y será realizado por científicos especializados de la UNAM y del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC).
En segundo lugar, anuncia que hará una propuesta para conformar una Comisión Ambiental Metropolitana, en la que participarán los tres órdenes de gobierno, que pueda financiar proyectos especializados que sirvan para la toma de decisiones y fomentar el diálogo.
Como tercer punto, advierte que se implementarán medidas que ayudarán a reducir las emisiones a la atmósfera y especifica que algunas de ellas son responsabilidad de la federación, pero otras son del ámbito estatal, como las alertas de contingencias ambientales. Muy importante, plantea fomentar acciones para la reducción de emisiones en industrias de jurisdicción federal (como podría ser la actualización de la norma ambiental que regula a las fuentes fijas) y la norma ambiental para industrias estatales.
La carta propone también dar seguimiento al ProAire (programa que nunca se ha cumplido por los gobiernos estatales) y, finalmente, habla de algo fundamental: realizar campañas educativas para que la ciudadanía pueda participar en la reducción de emisiones, proteja su salud ante los agentes contaminantes y mitigar las islas de calor (espacios en los que hay ausencia de árboles y vegetación, que incrementan la temperatura de los sectores y contribuye a la generación de ozono).
La llegada de esta misiva da luz y esperanza para que, por fin, se tomen acciones para mitigar la calidad del aire. Basta ya de que las autoridades únicamente den fe de los altos índices de contaminantes, sin que generen una sola acción para bajar emisiones de las fuentes contaminantes, por más impopulares que sean.
Por esta razón, no se explica cómo es que se orquestó una campaña de ocasión, en la que los renacidos activistas convocaron a la sociedad a realizar un reclamo masivo a la Presidenta durante su visita a Nuevo León, el pasado 18 de febrero. Pedían acciones concretas a Claudia en materia ambiental, cuando una semana previa ya la federación había dado los lineamientos a seguir.
Seguramente no se trató de activistas despistados, sino que la Secretaría de Medio Ambiente Estatal se había olvidado de dar a conocer la carta, que llevaba varios días en el escritorio de algún funcionario. La buena noticia es que, mágicamente, resucitaron los activistas ambientales, que llevaban 3 años desaparecidos mientas la contaminación merma día con día la calidad de vida de todas las personas que habitamos esta hermosa ciudad.